Rincón literario

del IES Las Encinas

Bienvenidos

Estás ante una revista literaria destinada a dar a conocer los meritorios trabajos de nuestros alumnos del Centro, y que se publica por el Departamento de Lengua Castellana y Literatura con la colaboración de los Departamentos de Francés y de Inglés. En este espacio encontrarás convocatorias a concursos literarios y, sobre todo, los títulos de nuestros alumnos que han sido premiados en algún certamen o que, a juicio de sus profesores, han destacado especialmente.

Nos actualizamos

¡Tenemos novedades! Este curso, y gracias a la colaboración del profesor Pedro Fanega, el blog se actualiza con dos pestañas nuevas, apartados que permanecerán fijos y que esperamos vayáis alimentando con vuestras propuestas con cierta asiduidad. La primera novedad es el espacio que hemos denominado ¡Porque nos gusta! En él iremos publicando textos que nos hayan llamado la atención o nos resulten interesantes, como hasta ahora, pero a los que podremos acceder más fácilmente al estar reunidos en su propio apartado. En segundo lugar, Nuestras reseñas, donde la idea es que vosotros, como lectores, recomendéis esos libros que os han gustado y que por lo general no pertenecen al listado de lecturas obligatorias que se proponen desde el departamento de Lengua, Inglés o Francés... Porque aquí, tenedlo en cuenta, tendrán cabida las reseñas de cualquier lectura que os apetezca recomendar, sin distinción de género o de idioma. Así que, ya sabéis, ¡animaos a compartir vuestra experiencia lectora! Os lo agradecerán vuestros compañeros... y también vuestros profes.

Concurso de Cuentos en Imagen "Une belle histoire"

El departamento de Francés también celebró su Día del Libro, y lo hizo con este concurso que nos ha dejado unos magníficos trabajos que merece la pena compartir con todos vosotros.Este jueves, 3 de junio, se llevará a cabo la entrega de premios en las escaleras principales del edificio. ¡Podremos aplaudir a nuestros ganadores!

Booktuber: ¡recomendamos!

Coincidiendo con el Día del Libro, este año tenemos a algunos alumnos de 3º ESO C que se han animado a meterse en la piel de un booktuber y recomendarnos una lectura... Aquí os dejamos una muestra: un libro para niños y un clásico de misterio para jóvenes y adultos. ¡Buen trabajo!

--

--

26 de septiembre de 2024

"Mo Spáinneach álainn", de Sofía Soriano Carracedo

 Y aquí os dejamos otro precioso relato -ganador también del 1º premio en la categoría 1º a 3º ESO-, que, aunque de título impronunciable, conquistó al jurado de la pasada edición de nuestro certamen literario. Su autora, Sofía Soriano, se encontraba en 3º A y actualmente cursa 4º ESO A.

15 de marzo 1975 

    Querida Hannah: 

    Me gustaría, en primer lugar, agradecerte todos los cuidados que me estás brindando. Soy consciente de que no es sencillo lidiar con mi carácter obstinado y mi continuo rechazo hacia cualquier tipo de ayuda; sin embargo, te conozco lo suficiente como para saber que la testarudez que de mí has heredado, no te permitirá dejarme marchar por las buenas. Quiero que sepas que no he cambiado de parecer. Si realmente ha llegado mi hora, recibiré a la muerte con los brazos abiertos, pues luchar contra lo inevitable sería perder el escaso tiempo que me queda para disfrutar de la vida; y lo mismo te digo a tí. Ya es hora de que dejes de preocuparte tanto por mí y empieces a vivir de verdad. 

    Pero este no es el motivo de mi carta: desde que enfermé, mis memorias me comen por dentro como las malas hierbas. Siento un ardiente deseo de compartir con alguien una etapa de mi vida que, se podría decir, fue de las más felices. Creo que ya es hora de que conozcas la historia de cómo cambió inexorablemente mi vida. Por ello me dispongo a relatar este humilde texto que espero te resulte inspirador, al que he titulado, "Mo Spáinneach álainn". 

*** 

    Corría el mes de octubre de 1942. Las tardes transcurrían lentamente en aquel oscuro apartamento. Hipnotizada por el vaivén del péndulo del reloj de la sala de estar, ansiaba la llegada de la noche, con la esperanza de que al despertar del siguiente día, aquel infierno que era mi vida, no fuera más que un sueño; sin embargo aquello nunca ocurrió. Los días pasaban y todos transcurrían igual de grises. Como de costumbre, salí temprano a dar un paseo por las desoladas calles de Madrid, sobre las que pesaba el yugo de la reciente dictadura. El silencio que reinaba en la ciudad no era más que un vago reflejo de la gran tristeza que la gente sentía en sus corazones. Antes de la guerra solía pasear por la Castellana, mas me había visto obligada a dejar la costumbre, pues me rompía el corazón contemplar que de los majestuosos palacetes que antaño se erguían en sus calles, ahora no quedaba más que polvo y cascote. Toda esperanza del pueblo yacía bajo los escombros de la antes hermosa y alegre Madrid, en cuyo lugar ahora se alzaba una solemne y sombría ciudad habitada por fantasmas. 

    Aquel día volví pronto a casa para cuidar de mi madre, que como ya sabes, había enfermado de tuberculosis. Pero al llegar me la encontré extremadamente pálida, con la mirada perdida en el techo. Daba la sensación de que su alma apenas se sostenía por un fino hilo de vida. Me acerqué despacio y le cogí la mano. Ella se limitó a decir mi nombre en un susurro y a pedirme un singular favor; “Entrega esta carta en la dirección indicada en el reverso”. Mas cuando vi el destinatario, el alma se me cayó a los pies; “Número 4 de Limetree Ave, Adare, Limerick” decía la carta. Yo sabía con certeza que aquello estaba en Irlanda, por lo que pensé que sería una equivocación provocada por los constantes delirios de mi madre. Sin embargo, la serenidad de su expresión me confirmó que no era un error.

-Demasiado hay que no sabes aún -me dijo con pena mi madre. -Sé que parecerá muy precipitado, pero necesito que seas tú la que entregue esta carta en persona. Mi querida Helena, sabes tan bien como yo que tu vida aquí carece de rumbo, y créeme cuando te digo que la mía tampoco lo tenía con tu edad. Este viaje te ayudará a descubrir quién eres de verdad, y confío en que esto te traerá la felicidad. Ahora prepárate mi niña, que ya te he conseguido un pasaje para un barco que zarpa de Santander en dos semanas. Quiero que te vayas y no mires atrás, ya que nada habrás de perder en Madrid. A veces hacen falta grandes cambios para poder encontrar la paz. 

    Dicho esto apretó mi mano y exhaló por última vez. Permanecí en silencio contemplando el inerte cuerpo de mi madre que yacía blanca como la porcelana. Sus últimas palabras me habían dejado totalmente desconcertada, pero mi corazón me decía que debía emprender ese viaje, ya fuera para cumplir la última voluntad de mi madre o por la curiosidad que su inesperada revelación me había despertado. Y así es como, a mi joven edad de 17 años, partí en busca de nuevas oportunidades a una tierra completamente desconocida para mí. 

    Hacía un día desde que había cogido el barco en Santander, y desde entonces me había visto obligada a lidiar con mi estómago para no volver a echar la comida. Era 11 de noviembre y me encontraba en la cubierta, viendo como el barco subía y bajaba al ritmo de las olas mientras sentía que un hombre de pelo rojizo no dejaba de observarme. Cansada por su indiscreción, le lancé una gélida mirada, pero él, con una encantadora sonrisa se acercó y me ofreció su ayuda con los mareos. Este amable irlandés llamado Brian Healy resultó ser médico y todo un aventurero, llevaba dos años viajando por el mundo. Me narró sus más entretenidas aventuras, como una expedición que hizo por el Serengueti donde su coche se quedó sin combustible y tuvo que vivir dos días con la tribu Maasái. También me habló de un viaje que hizo a Berlín, donde le tomaron por un espía inglés y tuvo que pasar tres noches en prisión hasta que fue liberado. Por último me preguntó acerca de mis razones para viajar a Irlanda, y tras responder a su pregunta él me contó que regresaba a su tierra natal por motivos familiares. Dio la casualidad de que ambos nos dirigíamos a Limerick, así que se ofreció a acompañarme a mi destino. Brian me había caído en gracia, por lo que no vi razón para rechazar la oferta, y cuando al fin el barco llegó al puerto de Cork, fuimos a comprar juntos los billetes de tren. He de decir que mi primera impresión del país fue de lo más satisfactoria; la colorida ciudad de Cork llenó mi corazón de alegría, así como su amable y encantadora gente. En el corto día que pasamos en la ciudad, el tiempo cambió innumerables veces, pudiendo pasar rápidamente de una gélida lluvia a un cegador sol otoñal. Sin embargo, no todo era tan feliz como mi emocionado corazón lo pintaba. En el ambiente se podía percibir la melancolía que se cernía sobre el pueblo irlandés. Se sentía una gran confusión entre recuerdos y emociones colectivos que la gente arrastraba y que los edificios dejaban ver en sus fachadas. No pude evitar pensar en la España que yo dejaba atrás. 

    En el tren, mientras veíamos pasar los verdes campos a toda velocidad y la vigorosa lluvia chocar contra el cristal, Brian me contó que hasta 1921 Irlanda había sufrido su propia guerra civil. Durante varios años, la isla había estado en una continua y tediosa guerra para lograr la independencia, y tan solo un siglo antes del conflicto, el pueblo había pasado por una gran hambruna que había acabado con un cuarto de su población. Saber aquello me entristeció, y no pude evitar comparar sus desgracias con las de España. Ciertamente, me resultó reconfortante ver que ambos pueblos, a pesar de sus evidentes diferencias, tenían más en común de lo que cualquiera pudiera imaginar. 

    El tren no tardó más de tres horas en llegar a Limerick. Brian me hizo un rápido tour por su ciudad, y me enterneció ver cuánto le emocionaba estar de nuevo en casa después de tanto tiempo de viaje. Aunque el día estuvo nublado, no me pareció un lugar triste en absoluto, pues casi todas las casas tenían flores en las ventanas. Las alegres canciones en gaélico y la música que se escuchaban dentro de los pubs me animaron. El encanto que tenía el paisaje de la ciudad, con el río atravesándola y los bosques que se veían a lo lejos, incluso me hicieron olvidar por unos instantes la pena que sentía por estar lejos de mi hogar. 

    Brian se despidió de mí y he de reconocer que decirle adiós me apenó. 

    Unos días después me fui hacia el pueblo de Adare, mi destino final, para el cual di un agradable paseo por la campiña irlandesa. Este pueblo era tan encantador como Limerick. Lo recorrí entero en busca del número 4 de Limetree Ave, y cuando al fin lo encontré ya estaba atardeciendo. Tenía los nervios a flor de piel y me llevó un buen rato decidirme a tocar la puerta. Finalmente me armé de valor y lo hice, mientras me peinaba y me alisaba la falda para intentar causar una mejor impresión. Al abrirse la puerta, me llevé una grata sorpresa cuando mis ojos se cruzaron con los de Brian Healy. Él me recibió con alegría y hospitalidad, y con una taza de té en la mano, le conté cuál era el motivo de mi visita. Brian se quedó tan desconcertado como yo semanas atrás. Nuestras dudas se aclararon cuando un anciano alto, severo y delgado entró en la estancia para intervenir en la conversación. 

-Llevaba mucho tiempo esperando esta carta -dijo con una mezcla de emoción y congoja. Yo se la entregué sin oponer resistencia, y el anciano la recibió tembloroso. Con la ayuda de Brian se sentó y nos tuvo a los dos en vilo mientras la leía con una amarga sonrisa en la cara. Cuando terminó se hizo un mar de lágrimas y la dejó caer al suelo. Yo la recogí con cuidado y me dispuse a leerla para mí: 

Querido Roger, 

    Te escribo desde Madrid después de todo este tiempo para decirte que nunca me he olvidado de tí. Llevo unos meses en cama, y mi convalecencia me ha hecho viajar al pasado, a tu lado. Te veo en sueños, tan joven y vivaz como siempre, con ese pelo rojo que la gente juzgaba traicionero. Te veo cuando miro por la ventana, colgado de mi balcón de Chamberí, saltando para que mis padres no te pillaran en mi habitación. Te veo cuando miro el jarrón vacío sobre la mesa, que antes solía estar rebosante de los lirios blancos que tú me regalabas. Te veo cuando recuerdo el barco que te llevaba de vuelta a tu querida Irlanda para luchar en la guerra, la misma que destrozó nuestros sueños de recorrerla juntos algún día. Aún escucho tu voz cuando me susurrabas mo Spáinneach álainn. Por desgracia los años han hecho presa de mí, por lo que dudo que vaya a poder conocer la bella Éire algún día. En mi lugar te mando a mi joven hija, Helena, que confío podrá hallar en Irlanda lo que yo nunca pude encontrar: la libertad de ser quien quiera en una tierra rebosante de belleza y tranquilidad. 

Mi querida Hannah. 

Aquí es donde termina el relato, pues tú ya sabes cómo continúa la historia; tras descubrir aquello decidí que no quería volver a España. Un año después me casé con tú padre, por el cual llevas el apellido Healy. Irlanda simplemente me enamoró, y si mi madre no me hubiera empujado, posiblemente me hubiera marchitado en aquel herido Madrid. Es por esto que quiero hacer lo mismo contigo. Sé que tienes un gran potencial que estás desperdiciando en Limerick, y según tengo entendido ahora que la dictadura está llegando a su fin, en España se respiran nuevos aires. Te adjunto un billete de avión a Madrid. Recuerda ante todo que tu felicidad es lo primero. Viaja, sueña y ve a donde tu corazón te lleve. 

Con amor, 

Tu madre.

"Singladura a lo desconocido", de Blanca Hernández Hernando

 Publicamos uno de los relatos premiados en nuestro concurso literario del curso 23-24, ganador "ex aequo" del primer premio en la categoría de 1º a 3º ESO. Su autora, Blanca Hernández Hernando, de 3º ESO A, se encuentra actualmente en 4º A.

Estábamos a punto de comenzar el viaje, parecía que teníamos resueltos todos los preparativos, nos sentíamos todos muy nerviosos por la singladura a la que nos enfrentábamos; aunque muchos marineros en épocas anteriores la habían realizado, para nosotros resultaba totalmente nueva y un reto que en algunas ocasiones parecía inalcanzable; nos habíamos propuesto en un barco de un palo mayor y uno de mesana el intentar llegar a la desembocadura del Río de La Plata.

    Nuestra intención era salir de Cádiz, hacer una escala técnica en las Islas Canarias, concretamente en la isla de Gran Canaria, en su punta sur más extrema que es Maspalomas, el cual fue el último sitio en el que estuvo Cristóbal Colon antes de lo que él pensaba que iba a descubrir, una nueva ruta hacia las Indias; pero lo que aconteció fue que descubrió todo el continente americano. Pues bien, allí estábamos unos cuantos intrépidos marineros en un velero de unos 15 metros de eslora preparándolo para repetir esa singladura, en el equipo éramos seis amigos, todo hay que decirlo, un poco locos, porque para intentar una navegación de este calibre debíamos de contar con algo más que la ilusión. Estábamos revisando todo el material que teníamos que llevar, entre los cuales los más importantes son los de seguridad, en la popa del barco llevábamos una lancha zodiac montada con un motor de 4HP, que nos serviría  de lancha de emergencia por si fondeamos en alguna bahía sin puerto o pantalán; también llevábamos chalecos salvavidas, balizas de emergencia, amarres, bengalas, trajes de agua, defensas, una pistola en su correspondiente caja metálica, porque no hay que se puede olvidar que en los mares sigue habiendo piratas y que hay que defenderse de ellos, y también llevábamos seis salvavidas distribuidos estratégicamente por la superficie de cubierta.                   

    En relación a los víveres llevábamos latas, comida al vacío, comida deshidratada y algo de comida fresca muy necesaria para no contraer enfermedades como el escorbuto; por supuesto llevamos un aljibe de unos 1.000 litros de agua potable y también disponemos de un sistema solar de potabilización de agua por si no fuera suficiente con el agua almacenada o tuviéramos imprevistos; revisamos toda la ropa, de abrigo, jerséis, bermudas, pantalones, ropa de muda y trajes de agua, a todos nos parecía que llevábamos demasiada ropa para en principio el clima cálido que íbamos a vivir, pero en el mar nunca se sabe y puede aparecer una tormenta y bajar 20 grados la temperatura en cualquier momento. Después de múltiples revisiones, tanto del material como del propio barco, dimos el visto bueno a todo y nos preparamos para zarpar al día siguiente a primera hora del puerto y comenzar nuestra navegación a lo largo del Atlántico.

    El primer día de navegación me desperté a las siete de la mañana y estaba empezando a amanecer, teníamos el sol saliendo por el este y marea alta, estábamos los seis tripulantes ya embarcados, y amigos y familiares estaban esperando a que zarpáramos, icemos las velas y empecemos nuestro magnífico viaje. Vímos las caras de nuestros amigos y de nuestros familiares a la vez ilusionados y preocupados, también nosotros compartíamos esa ilusión y esa preocupación al no saber lo que nos vamos a encontrar en toda la navegación, toqué la bocina para avisar que zarpábamos, todos nos aplaudieron, nos saludaron, y nos vitorearon, Dara soltó amarras de proa, Ángel soltó las de popa y José empujó con el bichero para irnos separando del pantalán “ya empezamos” ,“ya zarpamos” di unos movimientos a la rueda de timón para verificar que responde y me dispuse a arrancar el motor para salir del puerto. Ya con el motor en marcha puse rumbo a la bocana del puerto y poco a poco nos fuimos alejando de la costa, cada vez se veía todo más pequeño. Estábamos saliendo de la bocana y empezamos a izar velas, primero la mayor y después la de mesana. Tuvimos suerte porque el viento estaba a nuestro favor, el barco iba ganando velocidad, y decidimos apagar el motor y navegar, como es el propósito, a vela. El barco ya llevaba su movimiento típico de cabeceo al ir surcando las olas del mar. La proa empezó a salpicarnos espuma y marcamos nuestro primer rumbo oeste para ir dejando atrás el estrecho de Gibraltar. A medida que iba levantando el día y había más luz vimos por babor la costa africana aún todavía cerca de nosotros, a unas veinte millas. Después de cuatro horas de navegación marcamos nuevo rumbo sur dirección a las islas afortunadas. A la velocidad que llevábamos y si se mantenía el viento favorable estimamos que en tres días arribaremos a las costas de Gran Canaria.

    Durante los tres primeros días contamos con un tiempo muy bueno y muy estable, el viento nos ha hecho volar y estábamos a un día de ver las costas canarias.

    En el cuarto día de navegación estábamos a unas escasas cien millas de las Islas Canarias; el tiempo empeoró mucho y teníamos una borrasca muy profunda que se nos acercaba por el oeste y que creíamos que nos alcanzaría antes de llegar a puerto seguro. A mediodía ya con marejadilla, con el cielo muy cubierto y a unas cincuenta millas de Gran Canaria, la luz fue perdiendo intensidad cada vez más rápidamente debido a la tormenta que se avecinaba. Empezamos todos a preparar el barco para protegerlo de la tormenta, apenas habíamos avanzado, y casi tuvimos que arriar la vela mayor, pero si totalmente la de mesana; el barco se movía como un corcho en todas las direcciones, todos los que estábamos en cubierta nos enganchamos a la línea de vida porque cada vez los envites de las olas eran de mayor fuerza y en cualquier momento alguno de nosotros podía ser lanzado por la borda. “¡Parecía mentira! si hubiera buen tiempo ya estaríamos viendo la isla, pero con este tiempo podríamos tenerla casi delante y no la veríamos…” dijo Ángel desesperado viendo cómo empeoraba la situación.

    La tormenta cada vez arreciaba más, con olas de tres o cuatro metros, algunas de ellas nos han rompieron por estribor; “¡llueve como nunca hemos visto!” “¡Se nos cae el cielo encima!”, no distinguíamos el mar del agua del cielo… Todos llevábamos puestos los trajes de agua, los chalecos salvavidas, los arneses y las líneas de vida y nos era casi imposible aguantar los golpes del mar, tan cerca y tan lejos a la vez, ya dudábamos de si en aquellas condiciones íbamos a poder llegar a la costa, no la distinguíamos. Nos vimos obligados a arrancar el motor para no ir a la deriva y que la tormenta no causará más daños al barco. Nos acababa de entrar otra ola, había barrido todo de estribor a babor, arrancado parte de la barandilla y también había roto la botavara, pese a que estaba perfectamente sujeta y protegida. Casi le dio a Carlos, le pasó raspando, nos estaba entrando agua en el casco y varios de nosotros estábamos achicando agua con las bombas manuales. Ante tal desastre decidimos lanzar un SOS por radio, no éramos capaces de saber nuestra posición y podíamos chocar en cualquier momento con un islote, unos bajos u otro barco, la situación cada vez se volvía más dramática, teníamos más agua embarcada y no dábamos abasto a achicar tanta. Se nos había roto parte del tambucho y la vía de agua aumentó aún más, mantuvimos rumbo sur como podíamos y ya llevábamos dos horas terroríficas en la tormenta. Seguíamos desconociendo nuestra posición.

    De repente Ángel gritó “¡luces a babor!”, todos miramos y sí, efectivamente se veían luces entre toda esa tormenta de agua. Viramos y pusimos rumbo a las luces, estaban muy cerca, cada vez más cerca, entre las tremendas olas, la lluvia y la niebla atisbamos las dos luces de entrada a lo que parecía ser la bocana de un puerto, desconocíamos de qué puerto se trataba, pero nos dirigimos a él. Según nos íbamos acercando nos percatamos de que no era una bocana sino otro barco con unas luces extrañamente colocadas de forma que las habíamos confundido con las de un puerto. Dara gritó “¡Corre, gira que nos chocamos!”, yo de inmediato di un fuerte movimiento al timón y giré a estribor, pero cuando pude levantar la vista lo que vi fue inimaginable, una gran ola que nos iba a engullir por completo. No tenía palabras ni pude moverme, pero justo cuando nos iba a tragar y ya todo parecía perdido apareció una especie de remolino o tornado de agua en la ola y lo atravesamos. A partir de ese momento no recuerdo nada hasta que me desperté en la cama de un hospital con dos trabajadores de salvamento marítimo que me preguntaban qué había pasado; ellos me contaron que resultaba que la señal de SOS que transmitimos sí les había llegado y habían salido a nuestro encuentro, pero no sabían qué nos había podido pasar porque el barco estaba en perfectas condiciones y lo que les habían contado mis compañeros, que tampoco recordaban nada a partir de la ola pero ya estaban despiertos, no tenía sentido porque no había habido tormenta en todo el día ni ningún barco del que recibieran señal cerca del nuestro cuando enviamos la señal de SOS.  

    Estábamos todos muy desconcertados por lo que había pasado, pero a la vez contentos, dando gracias a Dios por haber salvado la vida.

    Al día siguiente algunos de nuestros familiares cogieron un avión a Gran Canaria para vernos y saber mejor qué nos había pasado; como ya estábamos bien todos de las mínimas heridas que nos había causado la aventura fuimos a buscarlos al aeropuerto, allí nos volvimos a encontrar con los de salvamento marítimo y nos dijeron que teníamos que ir con ellos, nosotros nos negamos, pero al final nos llevaron en contra de nuestra voluntad. Llegamos a un edificio en Las Palmas y allí nos explicaron un fenómeno que pudo ser el que aconteció; nos explicaron que podría haber sido algo que otra gente ya ha experimentado en otros lugares, lo que ocurre es que salen de nuestro universo en algún momento y no recuerdan cómo se reintroducen, esto no se sabe porqué se produce, pero algunas veces sucede. Nos dijeron que estarían en contacto para hacernos preguntas a ver si podían descubrir algo y así quedamos, de todas formas, nosotros continuábamos aturdidos y con muchas dudas, acabábamos de descubrir que habíamos estado en otra dimensión y que esta misma existía, lo cual también desconocíamos.  

    Nos encontramos con nuestras familias más tarde de lo esperado y tratamos de explicarles lo que nos había sucedido, pero ellos no lo creyeron, lo cual era comprensible, yo en su lugar tampoco lo haría,  pero sí ocurrió.

19 de mayo de 2024

Ganadores IES Las Encinas 23-24


 ¡Muchas felicidades!

9 de febrero de 2024

Nos visita el periodista Alfonso Díez

VISITA DE ALFONSO DÍEZ AL IES LAS ENCINAS

Por Sofía Soriano Carracedo (3º ESO A)


Alfonso Diez, un ex corresponsal de guerra español, ha venido a dar una charla el día 6 de febrero sobre el periodismo y su experiencia como reportero de guerra. 

Ha comenzado la charla contando en qué consiste el oficio y cómo está el periodismo a día de hoy. Ha hablado de todo el trabajo que supone la investigación para averiguar el origen de los conflictos que luego son publicados, y respaldar la información obtenida para probar su veracidad. También ha querido advertirnos del peligro de las noticias falsas y los medios por los que se difunden, como las redes sociales. Habló además de algunas causas por las que las noticias falsas son creadas y que hay empresas dedicadas a esto exclusivamente. 

A continuación nos ha narrado sus inicios como periodista de guerra y los conflictos bélicos en los que ha estado, así como sus experiencias más impactantes o cómicas. Contó que la primera guerra que presenció fue la de Vietnam, que por entonces estaba ya por acabar. Estuvo también en la Guerra del Golfo, en algunos conflictos entre Israel y Palestina y en la guerra entre Somalia y Etiopía. Como experiencia impactante, dijo que en una ocasión contempló y grabó cómo un obús le arrancaba la cabeza de cuajo a un niño, mientras que como experiencia cómica contó que le hirieron en tres ocasiones: dos con balas y una con una katana. En esta última se vio obligado a coserse a sí mismo a riesgo de perder la extremidad. Otra interesante anécdota fue que una vez estuvo preso en Somalia y por poco le fusilan. Sin embargo, gracias a antiguas amistades que tenía con gente influyente, consiguió salir de la situación de una pieza.

Me ha parecido una conferencia muy entretenida. Creo que Alfonso Diez es una persona con numerosas experiencias y vivencias enriquecedoras que merecen ser contadas. Me hubiera gustado que el tiempo nos hubiera permitido escuchar más acerca de su emocionante trayecto en la carrera del periodismo.

3 de febrero de 2024

XXIII Concurso de cuentos infantil y juvenil

 La Concejalía de Cultura de nuestro municipio, Villanueva de la Cañada, convoca, como cada curso escolar, su certamen literario de narrativa infantil y juvenil.

Podéis consultar las bases pinchando en la imagen.

Recordad que los trabajos deben ir encuadernados, y que podéis participar tanto individualmente como en grupos de cuatro personas, como máximo.


8 de diciembre de 2023

Concurso literario "IES Las Encinas" 23-24

Un año más, el dpto. de Lengua y Literatura convoca el certamen literario del IES para todo el alumnado del centro.

Al igual que el curso anterior, se propone un tema en el que deberán centrarse los relatos o los poemas presentados. En esta ocasión, una propuesta muy sugerente: el VIAJE. 

Preparaos, pues, para viajar a lugares reales o ficticios, a lo más recóndito de la mente, al pasado o al futuro... Allí
donde la imaginación nos quiera llevar.

Hasta el 21 de febrero. BASES DEL CONCURSO.

24 de noviembre de 2023

"Daemon y Lyra", de Lucía Giovannini

¿Conocéis el mito de Lira?, ¿cómo nació este instrumento según la mitología griega? Pues poned mucha atención, porque Lucía Giovannini, de 3º ESO A, nos presenta una versión renovada del mito, fruto de su imaginación y al más puro estilo clásico. ¡Enhorabuena, Lucía!

En Magna Grecia,  próximo a una polis, crecía un bosque de tal espesura que ni siquiera la luz acariciadora que todo consigue tocar, conseguía perforar la primera capa de follaje, sumergiendo así el bosque en una amenazadora oscuridad que todo atleta griego temía desafiar. 

Erróneamente se presumía que era casa de fieras infernales, pero toda primera impresión esconde una segunda, a menudo muy diversa, y así reveló ser cuando Daemon, un joven muchacho llamado a la guerra para defender y conseguir el aprecio de los habitantes de su ciudad, fue atraído, mientras descansaba tumbado sobre la pradera cercana a  la espesura, por una criatura ignota al conocimiento humano que se adentró en la floresta, rápidamente blandió su espada y se inoltró tras ella.

La curiosidad de Daemon latía tan fuerte que pasó tres lunas y tres soles persiguiéndola entre la negrura hasta que, de repente, las intrincadas ramas interrumpieron su desordenado juego dando paso a un pequeño estanque de aguas cristalinas rodeado por arbustos de desconocidas bayas blanquecinas y tiernas al sabor, las lágrimas plateadas de Selene  -diosa de la Luna- volvieron a bañar el semblante del robusto muchacho, que se ocultó tras la vegetación para conseguir apreciar la fisonomía de la indómita criatura. Percibió su movimiento desde el otro lado del estanque y la escuchó trepar por el montículo que se erigía sobre el agua, allí fue cuando el soldado la vió en todo su esplendor: parecida a un zorro por porte, pero de rasgos más ligeros y nebulosos, su pelaje reflejaba el tenue brillo de las ondulaciones del agua del estanque.

El muchacho quedó embrujado por tal aparición, más bebía de su hermosura, más deseaba atraparla, domarla y gozar del privilegio de poseer una rareza.

Fue así como, con cautela, se acercó a la criatura y antes de que pudiera darse cuenta, Daemon ya la retenía con su toga y se volvía decidido a salir de aquella foresta, así fue como tras días de viaje, el joven exhausto, decidió comprobar el estado de la fiera, desplegó la toga y, en vez de encontrar a su rareza encontró un magnífico instrumento hecho con los huesos de la criatura y como cuerdas siete de sus translúcidos pelos sobre cuya caja de resonancia estaba grabado el nombre Lyra. 

Por desgracia la que Daemon había atrapado era una ninfa de nombre Lyra, leal a Selene, que tras escuchar el desesperado llanto de súplica de su fiel seguidora, la había decidido convertir en uno uno más de sus rayos y transformar sus restos en el instrumento de absoluta perfección que muchos artesanos intentaron replicar pero nadie consiguió reproducir un sonido igual de latente y embriagador. Además con el tiempo el nombre del instrumento fue evolucionando y pasó de ser llamado “instrumento de Lyra” a simplemente “Lira”.

26 de junio de 2023

Cuentacuentos narrados y elaborados con mucho arte.

 Los alumnos de 1º de la ESO, coordinados por su profesora Ascensión Navarro, han realizado esta actividad audiovisual que recrea los cuentos tradicionales que desde siempre han relatado los mayores a los niños y que siempre nos han entretenido. Ahora, son ellos, los pequeños, quienes nos los cuentan... a su aire y ¡con mucho arte!



CUENTACUENTOS 1º ESO



27 de mayo de 2023

Microrrelatos en el aula

Queremos dar la enhorabuena a las alumnas de 1º y 2º de ESO que han participado en el "Concurso escolar de lectura y escritura" de la Comunidad de Madrid: Blanca Hernández, Gabriela Auccahuasi, María Peña y Teresa Gonzaga.

Animadas y guiadas por su profesor Pedro Fanega, nos han dejado estas muestras de talento en un subgénero muy complicado y bastante desconocido.

Podéis escuchar sus microrrelatos pinchando AQUÍ.

11 de febrero de 2023

Concurso Cuentos "Lázaro Carreter" 22-23

 

Ya está aquí, un curso más, el certamen literario que organiza nuestro municipio, Villanueva de la Cañada, a través de la concejalía de Educación y la Biblioteca Lázaro Carreter, para fomentar la creatividad entre el alumnado de Primaria y ESO.

Con la participación de todos los centros educativos, tenemos una cita el Día del Libro en el Centro Cultural "La Despernada", donde conoceremos a los ganadores... 

Os animamos a dar rienda suelta a vuestro ingenio. ¡Tenéis mucho que aportar!

BASES

24 de diciembre de 2022

Concurso literario "IES Las Encinas" 22-23

Este curso 22-23 es un curso muy especial, en el que nos enorgullecemos de cumplir nada menos que 25 años como centro educativo. Y para celebrar esta fecha tan señalada, queremos vincular el tradicional concurso literario del IES con el 25 Aniversario.

Aquí os dejamos, pues, las bases del certamen que, respecto a cursos anteriores, solo varía -¿solo?- en la temática que, esta vez, no va a ser libre. Un poco de complicación, por tanto, pero seguro que merece la pena. 

"Érase una vez... Las Encinas" podría dar pie a una leyenda, a un texto poético evocador y nostálgico... "Érase una vez... en Las Encinas" quizá nos conduzca a nuestros primeros días, horas o minutos aquí, un relato en primera persona de ciertas vivencias... Realidad o ficción, prosa o verso. Decisiones que tomar como creadores en esta aventura literaria.

Animaos a participar y ¡mucha suerte!

27 de septiembre de 2022

Libro de relatos "Las Encinas" 2021-22

 Comienza un nuevo curso... 

y nosotros vamos a reiniciar este Blog con la publicación de un libro digital que reúne los buenos relatos que crearon los alumnos y alumnas de este Instituto a lo largo del curso pasado. Puedes leerlo aquí mismo o en una ventana nueva que se abre pinchando en la esquina superior derecha de la portada del libro. También puedes descargarlo desde el enlace que está debajo del libro. Esperamos que les guste, esperamos que os guste. 


Descarga el libro


10 de mayo de 2022

"Lo conseguiré" Relato corto de Gaël Kaisergruber

 Muy buen relato creado por Gaël Kaisergruber. Tiene mucho estilo, muy literario, y tiene una carga emotiva muy bien dosificada, tanto más acertada cuanto la realidad en la que se basa nos despierta ya por sí misma emociones muy profundas. Este es el cuento:

LO CONSEGUIRÉ

La lucha de una niña por conseguir un futuro mejor

Gaël Kaisergruber


1. El día a día en el campamento

Yo soy Solange, no tengo una edad exacta, nací el día de la gran tormenta, la gente dice que la tormenta fue hace unos once años y yo los creo, por lo que debo de tener once años. Salí de Goma, mi hogar, hace nueve meses con mi madre, mi hermano mayor y mi hermana recién nacida. Mi hermana murió durante una noche en el desierto y mi hermano está desaparecido desde hace una semana, pero me adelanto. Goma es una ciudad en la República Democrática del Congo conocida por sus conflictos continuos y extremadamente violentos. Huimos del horror buscando una nueva vida en Europa, un lugar donde todo es gratis y la policía te protege de verdad, un lugar con esperanzas y futuro. Todavía no he llegado, pero segura de que es así, porque si no, no tendrían tan protegida la frontera. Es  normal, ellos solo quieren proteger su gran preciado tesoro, la libertad.

El viaje hasta aquí fue largo, tuvimos que atravesar selvas, desiertos y ciudades. Las noches fueron frías y los días cálidos. Pero ya estamos casi, en línea recta sólo estamos a 15 kilómetros del continente europeo. Ahora mismo estoy en un campamento cerca de la valla de Ceuta con mi madre. Aquí hace mucho frío, pero podemos soportarlo gracias a la ropa que nos regala una anciana, está un poco gastada pero nos ayuda a superar el frío.

La gente que hay aquí es muy buena, comparten todo lo que tienen y te ayudan si los necesitas, sin embargo, mi madre insiste mucho en que no hable con los hombres que andan por el campamento de noche. Nosotras estamos empezando a quedarnos sin dinero, entre el viaje por el desierto, la comida y el agua; mi madre ya ha gastado casi todos sus ahorros, ella espera poder encontrar un buen trabajo una vez estemos en Europa.

Mañana por la tarde saldremos a coger un barco que nos llevará a la playa al otro lado del mar, ella ha pagado mucho por ese viaje, yo tengo un poco de miedo, pero ella me ha dicho que me enseñará a nadar entre esta tarde y mañana por la mañana. Espero que este intento de cruzar la frontera salga bien, porque no me gustaría que acabase como el de la semana pasada, ni a mí, ni a ninguno.

2.  El muro que nos separa de los sueños

La semana pasada intentamos cruzar la valla que nos separa de Ceuta, pero todo salió mal. Todas las personas que nos alojábamos en el antiguo campamento salimos en dirección a Ceuta a las cinco de la mañana. Cuando vimos la valla por primera vez todavía no había mucha luz diurna, los hombres más jóvenes, como mi hermano, comenzaron a saltar el muro muy rápido, era una valla horrible: era alta, ancha y peligrosa. Tenía alambre de espino por todas partes, y una vez que cruzabas la primera parte, se alzaba otra valla todavía más alta y peligrosa.

Todo ocurrió muy rápido, cuando los hombre fuertes ya se habían colocado a lo largo del recorrido y habían apartado los obstáculos peligrosos empezaron a ayudar a las mujeres y a los niños a cruzar. Mientras saltaba la primera valla me di cuenta de que todo estaba repleto de cámaras de todo tipo, pero no le di importancia hasta más tarde.

Cuando casi todos estábamos ya en el lado español de la valla se vieron las luces de un coche de policía a la cual los españoles llaman “Guardia Civil”. Yo estaba con mi madre y mi hermano celebrando haber llegado a Europa cuando les vimos. Al principio me alegré porque creía que ellos nos ahorrarían el rato andando hasta el puerto de Ceuta, pero cuando salieron los Guardias Civiles de los coches con sus cascos y sus palos, empezaron a arrestar y pegar a la gente que corría comprendí porque estaban aquí y porque había tantas cámaras.

En ese momento mi madre me agarró del brazo y me arrastró colina abajo, pude ver a mi hermano mayor abriéndose paso entre la multitud en dirección a la ciudad, no sé si lo consiguió, ya que fue la última vez que vi a mi hermano. La colina por la que bajábamos corriendo se llenó de personas con casco y palos, a mí madre y a mí nos cogieron sin mucha dificultad y nos metieron en uno de sus coches. Al cabo de un rato nos bajaron del coche y nos empujaron brutalmente al otro lado de la valla por una puerta grande y protegida. Al volver al antiguo campamento buscamos a mi hermano pero allí solo encontramos a gente cansada y magullada que no se parecía a mi hermano.

No lo entiendo, los españoles dejan pasar a los refugiados ucranianos, un país del norte que está en guerra actualmente, como el nuestro. Pero a nosotros nos atacan si nos acercamos, ¿por qué?

3.  La noche roja

Esa misma noche, cuando todos estábamos descansado de un día tan agotador se empezaron a oír ruidos de golpes y destrozos, nosotras salimos de nuestra tienda y observamos con horror lo que sucedía a nuestro alrededor: un enorme grupo de hombres estaban yendo tienda por tienda robando y golpeando a los que se resistían. De pronto empezaron los tiros, todo se convirtió en una gran nube de gente corriendo y robando.

Mi madre cogió el dinero que nos quedaba y se echó a correr, yo hice lo que me dijo, me mantuve detrás de ella todo el rato, el campamento era un completo caos, además era tan grande que no se podía salir sin cruzar una zona de tiroteos. Entonces ocurrió lo peor, las tiendas de la zona central empezaron a prenderse fuego, y, como el campamento estaba en un bosque, el incendio se propagó muy rápidamente. La situación parecía el infierno, gente disparando, corriendo, gritando, quemándose,... quería salir de allí cuanto antes. El cielo se volvió rojo por el fuego y el suelo estaba lleno de charcos de sangre. Nunca olvidaré esa noche, grabada en mi memoria a sangre y fuego literalmente. Arrastrándonos, mi madre y yo conseguimos salir a la playa, allí esperamos hasta el amanecer.

A la mañana siguiente, regresamos al campamento, mejor dicho, a las ruinas del campamento. Estaba todo arrasado por el fuego, y no quedaba nada de valor entre las brasas, los ladrones ya se lo habían llevado. Con algunos de los supervivientes y los restos del antiguo, nos trasladamos a un nuevo campamento, el mismo en el que estoy ahora.

4.  La nueva esperanza

Hoy es el día, hoy vamos a cruzar el estrecho. Me he despertado muy nerviosa, a pesar de las clases intensivas de natación de mi madre no he aprendido a nadar. Desde la piedra en la que estoy escribiendo este libro puedo ver los preparativos que le están haciendo a nuestra barca, aunque más que una barca parece una balsa hinchable. No creo que se pueda ir más de diez personas en esa barca y vamos a ir treinta. Si no vuelvo a escribir, eso significará que no he conseguido cruzar el estrecho. No me fío mucho de la resistencia de esa balsa, pero lo intentaré, nada va a detenerme; así que, sea como sea, lo conseguiré.


7 de abril de 2022

Concurso literario "IES Las Encinas"

Retomamos nuestro concurso literario en el IES, tras dos años de parón forzoso por la pandemia, con mucha ilusión y ganas de reencontrarnos con los jóvenes escritores que sabemos que estáis ahí, en las aulas, con historias que contar, con sentimientos que transmitir.

Desde el departamento de Lengua y Literatura os animamos a participar, y aquí os dejamos las bases de este año: BASES

El plazo de entrega de trabajos finaliza el día 29 de abril; mejor que se lo entreguéis a un profesor de Lengua que no os dé clase, o pedidle al tutor que lo deje en el casillero de alguno de los profesores del departamento. 

Y si tenéis alguna duda sobre el sistema de plicas, ¡preguntad sin problema!

8 de febrero de 2022

Concurso de Cuentos 2022

 ¡Treinta años ya! ¡Enhorabuena!

Aquí os dejamos las bases del Concurso de Cuentos Infantil y Juvenil que convoca, un año más -y este es muy especial-, la Concejalía de Cultura de Villanueva de la Cañada.

Como es habitual, en el marco de la Semana del Libro, nuestro centro quiere animar al alumnado de la ESO a participar en este certamen que premia la creatividad y el buen hacer literario de los jóvenes artistas.

Pincha en la imagen para acceder a las bases. También os las dejaremos en el tablón de vuestra aula.




3 de enero de 2022

Fuenteovejuna: recreación de la historia contada por Lope de Vega


 Fuenteovejuna

Poema escrito por Marian Prada e Isabel Sastre (1º Bachillerato A)



En Fuenteovejuna, una vez había
un comendador que allí regía,
en los tiempos en que una guerra nacía
por la corona, que estaba vacía.

Ese hombre, pues, mal gobernador fue,
con sus vasallos se mostraba cruel,
sin motivo les arrancaba la piel,
una vida de excesos llevaba aquel.

Un día, tras una conquista,
pilló a Laurencia imprevista
y como era muy oportunista,
de honra quiso dejarla desprovista.

Sin embargo, la joven se negó
y fue la primera que lo rechazó,
el comendador sin dudar la obligó,
la voluntad de ella no se doblegó.

Frondoso, que por allí pasaba,
un fuerte odio acumulaba.
Cuando vio la escena que allí se gestaba,
pronto, con Laurencia escapaba.

Poco a poco se fueron enamorando
y con el tiempo se acabaron casando;
al padre de ella fervientemente rogaron;
finalmente, sus destinos se enlazaron.

La boda a escondidas se celebraría
donde el comendador no les vería;
no obstante, este aparecería,
la primavera terminaría.

Por ofensa a Frondoso se llevó
tras hierro le aprisionó
sus corazones separó
por la envidia de que se llenó.

Laurencia se encontraba en soledad
el reloj correría menos que la maldad
otros quisieron robarle la dignidad
su cuerpo latigaron sin piedad.

Al regresar, gritó al pueblo por cobarde
al pensar que lo sufrido fue en balde
ahora el corazón de Fuenteovejuna arde
junto con la dama negra va acorde.

Llegaron a la muralla
en que apestaba al canalla
eran todos donde los haya
los que ansiaban batalla.

Llegaron a los aposentos del comendador
al que le abandonó el color
su destino era angustiador
de la primavera no vería más flor.

Un juez por la muerte vino
a recorrer el camino
que había derivado en tal destino
no quedó sin interrogar vecino.

Fuenteovejuna, señor,
acusaron todos sin error, 
mas no sintieron temor
cuando pasaron al gobernador.

Sus labios acordes
no titubearon entonces
las respuestas fueron uniformes
y salieron vencedores.

La compasión les visitó
el rey de culpa los desvistió
no regresó al foco del plató
aquel tema que allí quedó.

******************************************************************


22 de noviembre de 2021

Una breve e inquietante "celebración"


La celebración

(Carlos Fernández Romera - 1ºA Bachillerato)



Una foto, una simple foto guardada en la mesilla de noche había puesto punto final a cuarenta años de feliz matrimonio, justo el día en que Gabriel cumplía años y no supo en ese momento qué consecuencias tendría hasta que horas después de ese descubrimiento y frente a la tarta de cumpleaños repleta de velas Matilde habría de recordar aquella frase tan manida sobre las vueltas que da la vida…

 

En ese instante escuchó el timbre de la puerta, abrió con un efusivo “bienvenidos” al ver a sus suegros. “¿Dónde está mi chiquitín?” fueron las primeras palabras de la madre de Gabriel. “¿Queréis tomar algo?” exclamó mientras se sentaban en el salón que habían pintado recientemente. Una vez servidas las copas y brindando a la salud del homenajeado: “Gabriel ya está aquí” dijo Matilde muy serena simulando un entusiasmo tan falso como su sonrisa y destapando la bandeja con gesto triunfal. Eso fue lo último que contempló su suegro antes de que su corazón dejase de latir. La cabeza de Gabriel, perfectamente horneada, parecía querer gritar; una manzana tapaba su boca. Su suegra tardó un instante en atravesar la frontera que separa la realidad de la locura. Mientras Matilde cantaba el cumpleaños feliz, se introducía la pistola en la boca borrando su estúpida sonrisa y conservando en su pupila el rostro de Gabriel para siempre.





 *********************************************************

BIENVENIDOS

 


Estás ante  una revista literaria destinada a dar a conocer los meritorios trabajos de nuestros alumnos del Centro,  y que se publica por el Departamento de Lengua Castellana y Literatura con la colaboración de los Departamentos de Francés y de Inglés. En este espacio  encontrarás convocatorias a concursos literarios y, sobre todo, los títulos de nuestros alumnos que  han sido premiados en algún certamen o que, a juicio de sus profesores, han destacado especialmente.

16 de noviembre de 2021

Nuevos relatos con consecuencias

 Presentamos nuevos relatos muy bien construidos, con otras consecuencias inventadas muy interesantes. ¡Enhorabuena también para ellos! 


LLUVIA METÁLICA

    
 Claudia Peña Vega

A las siete de la mañana sonó el despertador, como todos los días. Elena se incorporó lentamente. Por alguna razón, aquella mañana se sentía menos enérgica que de costumbre. Entonces recordó los sucesos de la noche anterior.


Eran las ocho de la tarde. Elena caminaba hacia su casa cuando, de repente, escuchó una fuerte explosión. Decidió desviarse de su ruta para ver qué ocurría. No supo en ese momento qué consecuencias tendría.


Llegó hasta un callejón y no pudo creer lo que observaban sus ojos. Sin embargo, era real; en el suelo yacía un niño que se debatía entre la vida y la muerte. Sin dudarlo, Elena acudió en su ayuda. Se apresuró a desgarrar su propia camiseta con el fin de tratar de cubrir las heridas del muchacho. En ese instante oyó tras ella una voz. 


- No servirá de mucho. Tenemos que irnos de aquí.


El hombre que había hablado tenía el gesto serio y parecía que tenía prisa.


Elena dirigió una última mirada al joven, lo justo para darse cuenta de que, en efecto, ya era demasiado tarde.


Lo siguiente tendría lugar tan rápido que no serían más que imágenes borrosas en su mente. Sintió cómo aquel misterioso individuo tiraba de ella en un intento de apartarla del peligro. Desafortunadamente, no lo logró. Una de las balas que habían comenzado a llover la alcanzó en el hombro. Aturdida por el dolor y la situación en general, perdió el sentido. 


Elena apagó la alarma de su móvil. Revivir la experiencia a través de la memoria no había sido agradable. Miró a su alrededor y descubrió que no se encontraba en su cama, ni siquiera en su casa. Su mirada se detuvo en un sillón que había en la esquina. Allí dormía aún el chico que le había salvado la vida.



Sin título

(Belén Azagra García)

El sudor caía por su frente en gotas de miedo y duda y el sonido de su pie contra el suelo de madera acompasaba sus pensamientos y le hacía consciente del lugar. Intentaba mantener la calma y concentrarse en pestañear lo menos posible para no ver esa oscuridad llena de ojos de que la juzgaban.

La mañana había sido larga. Las noches en vela comenzaban a hacer efecto y sentía cómo el cansancio se apoderaba de su mente y le dificultaba el desconectar de la situación. Además, cada vez estaba más convencida de que la decisión de haber llegado al lugar con dos horas de antelación no había sido la acertada pues solo le había servido para pensar y, no debía pensar. Por fin eran las ocho, la hora, y, con una puntualidad sorprendente, unas grandes puertas de madera maciza se abrieron con decisión permitiendo el paso a su hermano, su abogada y un par de guardias tras ellos. No pudo no recaer en las esposas del primero y en la ilusión que nació en su cara al verla allí, esperando. Al pasar por su lado, la mujer le sonrió con cortesía y su hermano le susurró un “me alegro de verte” que se perdió en el barullo de voces que se había formado en cuestión de segundos en la estancia. Ella intentó sonreír de vuelta.

Entró, a continuación, en la sala llena de prensa y, tras notar con disgusto como estaba siendo nombrada en numerosas conversaciones, tomó la decisión de sentarse ignorando voces y caras conocidas. En un movimiento casi instintivo miró a su derecha y vio miradas de odio y dolor dirigidas hacia su hermanito, hacia quien había prometido proteger. Cómo si todo tuviera lugar a cámara lenta, giró de vuelta la cabeza y trató de respirar. Inspirar, espirar. Inspirar. espirar. Cuando el silencio cesó, dio comienzo el juicio. El juez empezó a leer detalladamente el caso y con cada palabra el peso era mayor, el dolor era mayor. Ambos lados hablaron. Su hermano habló. En su cabeza solo había una palabra: mentira. De repente, como cortando su ensimismamiento, fue llamada al estrado. Decenas de cabezas se giraron y hubo susurros mientras sus tacones sonaban demasiado alto en ese silencio y su cabeza daba vueltas. Comenzó con preguntas sencillas: nombre, relación con el acusado, etc. luego empezaron las demás. Sabía las respuestas que debía dar, pero su boca, negándose a colaborar, titubeaba, temblaba, mientras esperaba la que sería la cuestión más importante:

-        Señora Rodríguez, usted estaba con el acusado el 5 de abril a las once de la noche cuando la fallecida Sonia fue asesinada. ¿Es cierta o no esa afirmación?

Inspirar, espirar. Inspirar, espirar. Recordó lo enferma que había estado aquel día y cómo le enfadó que su hermano no le cogiera el teléfono y no fuera allí para ayudarla en esa noche tan espantosa y no pudo.

-        No.

No supo en ese momento que consecuencias tendría.


***************************************************************************


No supo en ese momento que consecuencias tendría


(Daniela Arguedas)

Una mañana de noviembre, la familia de Clara aparcaba delante de lo que sería su nuevo hogar. Su familia se componía de su hermano mayor Jorge y sus padres. 


A raíz del traslado de trabajo de su madre hace dos meses, ahora se veían esperando a que el camión de mudanzas llegará con todas sus pertenencias. Dos días después Clara ya disfrutaba de una habitación propia sin tener que compartir espacio con su hermano, su relación no era muy buena y aunque solo se llevasen un año nunca coincidían en nada, todas las peleas, los gritos, las discusiones, hacían imposible que entablasen una buena relación y para sus padres esto no era un misterio pero estaban demasiado ocupados para hacer algo al respecto.


El cambio de ambiente pareció sentarle muy bien a Jorge que tenía nuevos amigos y en el instituto no le iba nada mal. A diferencia de Clara que era víctima de bullying, ni ella se podía creer que con la buena actitud que intentaba tener pese a los insultos y golpes, había personas que deseaban hundirla.


Semanas después Clara se armó de valor para ir a buscar ayuda y decidió contarle a Jorge  todo lo que estaba sucediendo en su vida, todo lo que había estado aguantando en silencio. Jorge la trató cómo a una desconocida, ignoró todo lo que le dijo y la culpó de encontrarse en esa situación. No supo en ese momento que consecuencias tendría...


A finales del mes, la última mañana de Diciembre Clara llevaba dos días desaparecida y Jorge empezaba a comprender qué tan graves fueron las últimas palabras de su hermana.



**********************************************************************************************





13 de noviembre de 2021

"La isla de Perro Negro". Un buen trabajo descriptivo de los alumnos de 2ºA ESO

Hemos recogido en este librito las peripecias de estos alumnos piratas, que acaban de volver de un viaje por una isla perdida del Caribe con un gran tesoro: un cargamento de palabras y expresiones descriptivas logradas gracias a su buena capacidad expresiva y a su propia imaginación.  ¡Buen trabajo!